¡Un adiós inolvidable!

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En Fundación Royal Holiday tuvimos el honor de acompañar a 36 adolescentes y 5 profesores de Christel House en un campamento de graduación profundamente conmovedor que honró sus años juntos. 

Este grupo demostró ser una generación excepcionalmente unida. Disfrutaron al máximo de actividades recreativas como la piscina y las dinámicas de integración y liderazgo para fortalecer su trabajo en equipo, pero los momentos más memorables ocurrieron cuando el grupo se detuvo a reflexionar. 

El instante que marcó el campamento fue la apertura de una cápsula del tiempo. Cada uno de los graduados recibió una carta y un objeto especial que ellos mismos se habían dejado cuando eran niños, apenas ingresando a Christel House. Confrontar sus sueños de la infancia con los jóvenes que son ahora abrió las puertas a que los estudiantes compartieran sus expectativas, pero también los miedos y retos que sienten al enfrentarse al mundo real ya graduados. 

“Fue una gran experiencia que siempre recordaré con mucho amor. Me divertí mucho y pude decirle a mi amiga cosas que no me atrevía… Agradezco esta oportunidad que me ayudó a ser más tolerante, empática y a tener más confianza en mis compañeros y en mí misma”. Ana Valentina Lima

El broche de oro de la experiencia se vivió alrededor de la fogata. En una dinámica especial, los jóvenes tuvieron la oportunidad de decirse mirándose a los ojos aquello que siempre habían sentido, pero que por rutina o timidez nunca se habían atrevido a expresar. 

Las palabras de aliento, los agradecimientos y las promesas de amistad culminaron en un abrazo colectivo de toda la generación. Fue un momento de alta sensibilidad donde las lágrimas y las risas se mezclaron sellando una despedida que los acompañará toda la vida. 

“Fue una experiencia muy bonita donde todos convivimos y estuvimos muy unidos. Fue una hermosa bienvenida y despedida de esta etapa de nuestra vida. Todo estuvo padrísimo”. María Fernanda Salazar

Para Fundación Royal Holiday, apoyar a estos jóvenes en su transición hacia el futuro no es solo un premio a su constancia académica, sino un recordatorio de que, sin importar los retos que vengan, siempre llevarán consigo los valores, el liderazgo y la unión que forjaron en sus años escolares. ¡Mucho éxito, graduados!  

“Este campamento fue muy divertido. Me ayudó a disfrutar al máximo los últimos momentos con mi generación, ya que en 15 días nos graduamos. Siempre me quedaré con esta experiencia en el corazón; les agradezco mucho esta oportunidad”. Brayan Bernal 


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