Playa, olas y mucha diversión

Cruzar las nubes en un avión por primera vez y ver el mar por primera vez son experiencias que cambian la vida de cualquier niño. Pero para un pequeño que ha nacido en prisión o que ha sobrevivido a entornos de violencia, estos momentos son un abrazo al alma y una herramienta poderosa para sanar.
Recientemente, abrimos las puertas de Park Royal Beach Acapulco para regalar un respiro inolvidable a 9 niños, sus mamás y el staff de Reinserta.
La aventura comenzó con una gran emoción gracias a Viva Aerobus, que permitió a estos pequeños y a sus madres subirse por primera vez a un avión.



Al llegar al hotel, el equipo del hotel los recibió con una bienvenida especial, cuidando cada detalle para hacerlos sentir únicos desde el primer momento. Todos los obsequios que recibieron, desde sus gogles y chanclas hasta el bloqueador para protegerlos, fueron piezas clave para que se sintieran especiales y profundamente apapachados.



Las experiencias vividas nos demostraron que lo que para muchos es cotidiano, para ellos representa un milagro. Fue especial presenciar cómo una de las niñas lloró de emoción al entrar a su habitación y descubrir una “cama grande” y una televisión. Otra pequeña, encontró junto a su madre un espacio de paz, un respiro necesario para recordar que la lucha que llevan adelante tiene sentido y que merecen momentos de felicidad.


Para garantizar un ambiente seguro, privado y protegido para los niños, el hotel cerró restaurantes y adecuó zonas específicas en las albercas, brindándoles un trato impecable y exclusivo. Agradecemos el apoyo del Gerente General, Israel Aragón, y de todo su increíble equipo en el hotel.

El programa estuvo lleno de momentos mágicos diseñados especialmente para consentirlos:
- La dinámica “Master Chef”: Los niños se convirtieron en mini chefs por un día y se divirtieron al máximo decorando y experimentando con texturas y sabores. Fue sumamente emotivo ver cómo plasmaron sus emociones en sus creaciones; de hecho, un pequeño compartió con orgullo que en su pastel había representado “la felicidad que estaba sintiendo en ese momento”.
- Fiesta: El hotel preparó una fiesta exclusiva donde las risas y la energía no pararon. Los pequeños disfrutaron en grande de una zona de juegos con futbolito, Conecta 4, Jenga gigante, baile y un mini partido de fútbol. El ambiente se llenó de emoción con el concurso “100 mexicanos dijeron”, donde los niños se divirtieron muchísimo trabajando en equipo y adivinando las respuestas, asegurando que todos se llevaran premios a casa.
- El gran partido de fútbol en la playa: Un encuentro lleno de risas donde cada niño jugó portando una playera personalizada con su nombre.
- Una fogata bajo las estrellas: El escenario perfecto para compartir historias y estrechar lazos familiares para cerrar un viaje lleno de grandes momentos.







Agradecemos profundamente a todo el personal de Park Royal Beach Acapulco por todo el cariño que le pusieron a las actividades y el apoyo para que todos los niños vivieran una experiencia inolvidable.




