Ecos de alegría en el bosque

Existen experiencias que se encienden en la infancia. Es esa sensación de pertenecer, de jugar sin miedo, de reír sin límites. Así lo vivieron los 190 niñas y niños de zonas marginadas del Estado de México que, gracias al Movimiento Vacaciones para Todos, disfrutaron de un campamento en Tenancingo.



Durante estos días, los pequeños participaron en actividades que despertaron su creatividad, su seguridad y sus ganas de convivir. Hicieron gimnasia, compitieron en un rally, cantaron alrededor de la fogata, bailaron, inventaron canciones y fortalecieron lazos en cada dinámica.




Más que un campamento, fue un respiro. Una oportunidad para descubrirse, jugar, integrarse con otros y trabajar en equipo mientras vivían momentos llenos de alegría. Un viaje que recordarán por mucho tiempo.



